Empezamos el cuarto día, con nuestra misma rutina, con menos energía pero con más ilusión. A las 8:40 tuvimos que estar todos en recepción para ir a desayunar. Fue un trayecto difícil porque nevó y como no vinimos muy preparados pues....
Al llegar al comedor cada uno eligió lo suyo y lo disfrutamos mucho, hasta el calorcito del establecimiento.
Después los dos grupos nos separamos. Los chicos jugamos con un equipo Alemán donde ganamos de 29 puntos. Pusimos toda la intensidad para llegar a disputar el quinto y sexto puesto que será el lunes 2 de abril.
En el segundo partido, que fue por la tarde, afortunadamente volvimos a ganar, pero no por jugar bien sino porque el equipo contrario no se presentó. Mientras, las chicas fuimos a visitar la ciudad de Berlín, para eso tuvimos que coger un tren y dos guaguas. Un pequeño dato gente: “se tienen que agarrar del palo, vale?, para que no se caigan”.
Visitamos la Catedral de Berlín que en sí es bonita pero tampoco para tirar cohetes, la intención es lo que cuenta, y además La Puerta de Brandenburgo que también fue bonita y con mucha gente apoyando a Puigdemont con la bandera independentista catalana.
Después de esto fuimos a jugar nuestro partido de semifinales que desafortunadamente perdimos de uno, pero vamos a luchar el lunes 2 de abril para conseguir el tercer puesto.
A continuación fuimos todos a la estación central de Berlin Hauptbanhof donde nos separamos y estuvimos haciendo compras para la familia o cualquier otra cosa, hasta las 19:15 que fuimos a cenar.
Y al terminar nos fuimos al hostal para ducharnos, jugar un rato en la sala de juegos, dormir y volver a empezar el día.
Un dato gente, si te quema el chocolate, es porque está caliente.
Sheila y Mario.