Los chicos con el melodioso sonido de la alarma, nos despertamos a las 6:40 después de una larga noche como consecuencia de las actividades lúdicas y molestas de Don Carlos Quintana.
A pesar de levantarnos tiesos llegamos puntuales a menos 5, reitero, a menos 5. Jugamos contra un equipo holandés llamado team burned, que es muy físico, el factor determinante, en mi opinión por el que perdimos. Mientras esto ocurría, las chicas se despertaban , mientras estábamos todas abajo organizando el día, Amanda lo amenizaba subiendo y bajando la escalera en busca de su compañera y la tarjeta de la habitación. Tras estos acontecimientos, las chicas se dirigían al partido mientras nosotros íbamos en su busca para ver dicho encuentro.
Se celebraba en una cancha bastante alejada, los chicos vimos el partido bastante parecido al nuestro, fue un poco desastre,pero bueno, de las derrotas también se aprende. Tras esta larga mañana fuimos a comer al comedor común, en el que nos esperaba un delicioso almuerzo( en verdad no), comimos pasta ( otra vez). Tras comer juntos, nuestros caminos se volvieron a bifurcar, en esta franja las chicas ganaron su primer partido mientras nosotros fuimos a Alexandre platz en metro. Aquí pasamos el día hasta el partido que disputábamos a las 22:00, probamos nuestra primera "bratwurst" por fin se hizo la hora del partido, el cual al igual que las chicas ganamos, a un equipo alemán cuyo nombre de pila era hanau white. Después volvimos al hotel, no sin antes ir a pedirnos un chicken bernette por antojo de Flori y Óscar. Las chicas llevaban un rato esperando, tras su partido tuvieron que hacer de mesa, no sin algunas controversias por parte de Amanda, finalmente nos duchamos y a mumú. Moraleja, Amanda no sabe hacer de mesa y Óscar no vale para hacer pedidos en otro idioma.
Iván y Bea.